Varios grupos de inmigrantes han sido presa de agentes hipotecarios audaces que se especializan en los más vulnerables.
THE WALL STREET JOURNAL. DOMINGO, 16 DE DICIEMBRE DE 2007
POR JONATHAN KARP Y MIRIAM JORDAN
SAN FRANCISCO, California—Naira Costa, ama de llaves de 27 años, conoció a su esposo en Message of Peace (Mensaje de Paz), una iglesia evangélica que sirve
de refugio para los brasileños en el área de la bahía de San Francisco. Cuando la pareja pensó en comprar una casa hace unos años, el diácono jefe de la iglesia, Soario Santos, también atendía esas necesidades.
Santos, otro brasileño, oficiaba en la iglesia Pentecostal en las noches y fines
de semana. Durante el día, trabajaba como agente hipotecario en la oficina de un inmigrante brasileño. Santos y otros pastores de la iglesia que también trabajan como agentes de bienes raíces, rutinariamente se acercaban a los fieles para animarlos a comprar casa.
Un historial de crédito débil y sueldos bajos no eran obstáculo, recuerda Costa. “Nos dijo que una casa fácilmente se apreciaría $100,000 en un año”, permitiendo al propietario refinanciar, dice Costa. “Le creíamos. Todos en la iglesia le compraban casas”.
Hoy, Costa y otros fieles de Mensaje de Paz reclaman que Santos era parte
fundamental de un grupo, en su mayoría brasileño, que supuestamente conspiró para defraudar personas, persuadiéndolos a comprar casas que no podían pagar. La ama de llaves obtuvo una hipoteca de alto riesgo (también conocida como subprime) de $713,000. Ahora, los compradores de las casas son acosados por el embargo (foreclosure) y nuevas manchas en su historial de crédito.
Varios grupos de inmigrantes han sido objeto de estafas y el auge de las hipotecas subprime generó nuevas formas para engañar. Los potenciales compradores, especialmente aquellos que pagan rentas altas, se enredaron en confabulaciones para aprovechar las políticas de dinero fácil de los bancos.
Los asesores hipotecarios dicen que han visto este tipo de actividad a lo largo y ancho de Estados Unidos. Entre los grupos más vulnerables están los latinos. “Los inmigrantes que hablan poco inglés simplemente confiaron en lo que la gente les decía”, dice Katrina Vizinau, consejera de Community Housing Development Corp., de North Richmond, una organización sin fines de lucro que educa a los propietarios de casas en San Francisco.
Una demanda interpuesta por Costa y otros en la corte suprema de California dice que una red de agentes de bienes raíces, agentes de préstamos y corredores hipotecarios identificaron a los “inmigrantes vulnerables”, falsificaron registros financieros y otros documentos, y engañaron a los compradores sobre los costos reales de sus hipotecas. La querella pide daños no especificados para los demandantes.
Los 15 acusados niegan haber cometido delito alguno. Una respuesta formal a la queja, hecha por Santos y cuatro de los otros acusados, dice, entre otras cosas, que los demandantes cometieron fraude y distorsionaron las cifras en sus solicitudes de hipoteca.
Una acusada, Gabriela Tigges, dueña de la filial local de la cadena de inmobiliarias Re/Max y una oficina de hipotecas, no disimula su desprecio por los demandantes. Los tilda de “ignorantes” que querían ganar dinero fácil comprando y abandonando sus casas y luego demandar por más dinero.
Un abogado de Santos y Tigges, que eran socios, declinó hacer comentarios.
Santos tiene un Mercedes negro, usa reloj de oro y es dueño de más de una propiedad. Aprendió el negocio con Tigges, cuyas empresas han prosperado gracias a los inmigrantes. En 2006, Tigges fue considerada la octava mejor agente de Re/Max en California, según el valor total de las comisiones.
“Me gusta contratar a pastores”, dijo Tigges. “Son de fiar y las iglesias son muy importantes en sus comunidades”.
De sueño a pesadilla A mediados de 2005, Costa y su esposo, Samir Abdelnur, acordaron con Santos empezar la búsqueda de su casa. Lo primero que el agente hizo fue darle a Costa varios formularios en blanco para firmar, recuerda.
Abdelnur, entonces taxista, ganaba $4,000 al mes, el doble de lo que gana su mujer. Pero su crédito era peor, por lo que él dice que Santos le recomendó que compraran una casa bajo el nombre de Costa. Su puntaje de crédito en ese tiempo la ponía en el rango de alto riesgo.
Santos les presentó a Suzel Serafim, agente brasileño de bienes raíces. Costa dice que Serafim se ofreció a agregar el nombre de Costa a su tarjeta de crédito personal para ayudarla a subir su puntuación. Cuando se le contactó para comenzar- Continúa en la página 25
Archivado bajo: Evangélicos, Internacional | Etiquetado: estafa inmobiliaria, evagélico, iglesia evangélica, pastor, procesado
DE LOS PASTORES Y OTROS DEMONIOS (Por favor fotocópieme)
Las autoridades competentes deben reglamentar con urgencia el oficio de “pastor”, porque es muy doloroso lo que está sucediendo en muchísimas ciudades en las que cualquier bribón, sin la más mínima cultura, ni respaldado por una profesión universitaria y sin ser siquiera poseedor de una conducta digna, monta en cualquier esquina una pomposa iglesia, para desplumar incautos y recaudar diezmos, ofrendas, mercados, ropa y suculentas dádivas en nombre del Altísimo. La verdadera iglesia es el templo de tu cuerpo limpio de pecados.
Estos mercachifles, estafadores y traficantes de la fe están contribuyendo a agudizar en gran medida la crisis económica de las familias colombianas, produciendo el empobrecimiento de la gente incauta y enriqueciéndose a costa de los débiles de pensamiento. Se sabe de muchísimos casos en los que el pastor es un delincuente avezado, que se jacta públicamente de haber cometido muchos crímenes, pero que a través del arrepentimiento, y de doblar rodilla ante el Señor, ya Dios le perdonó y le escogió como conductor de almas para Cristo.
Miren los casos de la Quika, un lugarteniente de Pablo Escobar, con más de 200 muertos a sus costillas, condenado a cadena perpetua, quien ejerce de Pastor en una cárcel de Estados Unidos, o Luís Alfredo Garavito, violador y asesino de más de 140 niños y también “Graduado” de pastor en La Picota. (Ya mismo voy a mandarle a mi hijito de seis años y unos sobrinitos para que me los adoctrine).
Estamos llenos de iglesias estafadoras, que les tienen metido el cuento a las gentes de que en la medida en que se diezma, Dios les devolverá prosperidad, salud y vida.
Dios no inventó el dinero, Dios no es dueño de semejante engendro mundanal y sucio. Dios es dueño de cosas grandiosas como la Vida, la Santidad, la Sabiduría, la Verdad y “La Paz que sobrepasa todo entendimiento”. El maldito dinero es una invención humana, bien llamado “Excremento demoníaco” con el que las súper potencias se enriquecen para someter y empobrecer a la humanidad. Así mismo están haciendo los pastores, obteniendo enormes ganancias de los imbéciles que se tragan el cuento de que la plata ofrendada es para Dios. Dios NO es un vulgar negociante al que se le compra con dinero.
Cómo serán de perversas y manipuladoras esas iglesias, que hay muchos matrimonios destruidos, porque las esposas, a quienes tienen perturbadas con ideas confusas y estúpidas, ya no se dedican a las labores de su hogar y a cuidar de sus familias, por vivir ocupadas en las calles trabajando puerta a puerta, “Llevando gavillas para Cristo”, es decir reclutando bobos e incautos por todos los barrios de la ciudad, para que el pastor les esquilme los bolsillos.
En el Libro del Génesis no dice en ninguna parte que Dios haya creado el dinero. (Ojo vivo que a raíz de este artículo aparecerán Biblias así): “1 En el principio creó dios el Dinero, los cielos y la tierra”. Durante su paso por la tierra, Jesús nunca pidió diezmos ni compró pan, peces o vino. El Gran Maestro hizo milagros maravillosos.
Es muy grave que esos pastores mendaces le digan a la gente que “Toda enfermedad es una posesión demoníaca y que la muerte es el mismísimo demonio”. Porque entonces a los humanos nos va a llevar el diablo, ya que todos nos vamos a morir. En las iglesias cristianas todo gira en torno al dinero y al diablo. Todo es demoníaco y dan por sentado que el diablo es muy poderoso, (Cuando Dios ya lo venció). La lógica debe ser que si yo obro el bien y no hago el mal, el diablo no cuenta para nada.
Otra gran falacia de los pastores es que todo aquél que no diezma es malo y le va mal. Es decir, que LA BUENA VIDA depende del dinero entregado al pastor. No olvidemos que hay multibillonarios en otras religiones, como también cristianos paupérrimos y enfermos. Heli Jurado Sierra (Colombia)
DE LOS PASTORES Y OTROS DEMONIOS (Por favor fotocópieme)
Las autoridades competentes deben reglamentar con urgencia el oficio de “pastor”, porque es muy doloroso lo que está sucediendo en muchísimas ciudades en las que cualquier bribón, sin la más mínima cultura, ni respaldado por una profesión universitaria y sin ser siquiera poseedor de una conducta digna, monta en cualquier esquina una pomposa iglesia, para desplumar incautos y recaudar diezmos, ofrendas, mercados, ropa y suculentas dádivas en nombre del Altísimo. La verdadera iglesia es el templo de tu cuerpo limpio de pecados.
Estos mercachifles, estafadores y traficantes de la fe están contribuyendo a agudizar en gran medida la crisis económica de las familias colombianas, produciendo el empobrecimiento de la gente incauta y enriqueciéndose a costa de los débiles de pensamiento. Se sabe de muchísimos casos en los que el pastor es un delincuente avezado, que se jacta públicamente de haber cometido muchos crímenes, pero que a través del arrepentimiento, y de doblar rodilla ante el Señor, ya Dios le perdonó y le escogió como conductor de almas para Cristo.
Miren los casos de la Quika, un lugarteniente de Pablo Escobar, con más de 200 muertos a sus costillas, condenado a cadena perpetua, quien ejerce de Pastor en una cárcel de Estados Unidos, o Luís Alfredo Garavito, violador y asesino de más de 140 niños y también “Graduado” de pastor en La Picota. (Ya mismo voy a mandarle a mi hijito de seis años y unos sobrinitos para que me los adoctrine).
Estamos llenos de iglesias estafadoras, que les tienen metido el cuento a las gentes de que en la medida en que se diezma, Dios les devolverá prosperidad, salud y vida.
Dios no inventó el dinero, Dios no es dueño de semejante engendro mundanal y sucio. Dios es dueño de cosas grandiosas como la Vida, la Santidad, la Sabiduría, la Verdad y “La Paz que sobrepasa todo entendimiento”. El maldito dinero es una invención humana, bien llamado “Excremento demoníaco” con el que las súper potencias se enriquecen para someter y empobrecer a la humanidad. Así mismo están haciendo los pastores, obteniendo enormes ganancias de los imbéciles que se tragan el cuento de que la plata ofrendada es para Dios. Dios NO es un vulgar negociante al que se le compra con dinero.
Cómo serán de perversas y manipuladoras esas iglesias, que hay muchos matrimonios destruidos, porque las esposas, a quienes tienen perturbadas con ideas confusas y estúpidas, ya no se dedican a las labores de su hogar y a cuidar de sus familias, por vivir ocupadas en las calles trabajando puerta a puerta, “Llevando gavillas para Cristo”, es decir reclutando bobos e incautos por todos los barrios de la ciudad, para que el pastor les esquilme los bolsillos.
En el Libro del Génesis no dice en ninguna parte que Dios haya creado el dinero. (Ojo vivo que a raíz de este artículo aparecerán Biblias así): “1 En el principio creó dios el Dinero, los cielos y la tierra”. Durante su paso por la tierra, Jesús nunca pidió diezmos ni compró pan, peces o vino. El Gran Maestro hizo milagros maravillosos.
Es muy grave que esos pastores mendaces le digan a la gente que “Toda enfermedad es una posesión demoníaca y que la muerte es el mismísimo demonio”. Porque entonces a los humanos nos va a llevar el diablo, ya que todos nos vamos a morir. En las iglesias cristianas todo gira en torno al dinero y al diablo. Todo es demoníaco y dan por sentado que el diablo es muy poderoso, (Cuando Dios ya lo venció). La lógica debe ser que si yo obro el bien y no hago el mal, el diablo no cuenta para nada.
Otra gran falacia de los pastores es que todo aquél que no diezma es malo y le va mal. Es decir, que LA BUENA VIDA depende del dinero entregado al pastor. No olvidemos que hay multibillonarios en otras religiones, como también cristianos paupérrimos y enfermos. Heli Jurado Sierra (Colombia)