Un fiscal de Estados Unidos acusa por primera vez de abusos sexuales a un obispo católico

DUPRE AGREDIÓ A DOS MONAGUILLOS EN LOS 70
EFE

SPRINGFIELD (EEUU).- Un fiscal del estado de Massachusetts ha anunciado que presentará ante un jurado de investigación una acusación por abuso sexual de menores contra el obispo jubilado de Springfield, Thomas Dupre. De ser acusado formalmente, será el primer obispo en varias décadas en afrontar cargos por el abuso sexual de menores.

Dupre, de 70 años, se jubiló el 11 de febrero por razones de salud.

El fiscal del distrito de Hampden, William Bennett, no ha adelantado a los periodistas cuáles serán los cargos formales que se presentarán contra Dupre.

Dupre anunció su jubilación después de que el periódico ‘The Republican’, de Springfield, publicara que hace varias décadas había abusado de dos menores.

El abogado Roderick MacLeish, que representa a las presuntas víctimas, dijo que Dupre abusó de los dos menores cuando eran monaguillos, en la década de los 70, según el diario ‘The Boston Globe’.

Según MacLeish, Dupre les pidió a los dos menores que guardaran silencio sobre su abuso sexual -que incluyó sexo oral y anal-, cuando estaba a punto de ser nombrado obispo auxiliar en 1990.

MacLeish es el mismo abogado que representó a muchas de las víctimas que el año pasado alcanzaron un acuerdo de indemnización por 85 millones de dólares con la archidiócesis de Boston.

Una de las presuntas víctimas, que es homosexual, decidió hablar públicamente de su caso cuando escuchó al obispo retirado expresarse en contra del matrimonio entre parejas del mismo sexo, indicó el diario.

Las dos presuntas víctimas han acordado cooperar con la investigación iniciada por el fiscal Bennett, y también se han reunido con representantes de la diócesis de Springfield y la archidiócesis de Boston. Dupre, quien estuvo nueve años en la diócesis de Springfield, es el religioso de mayor rango dentro la jerarquía católica de Massachusetts acusado públicamente por el abuso sexual de menores.

http://www.elmundo.es/elmundo/2004/03/04/sociedad/1078437565.html

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